Semillas

Las semillas del perfeccionismo han sido sembradas desde temprano. Existen varias teorías para explicar cómo ocurre. La psicóloga Phyllis Beck cree que la perfección es el resultado de modelos de pensamiento irracionales que conducen a la autoderrota en comportamientos y emociones. Los niños desarrollen tendencias perfeccionistas mediante su interacción con adultos que lo son.
Desde el perfeccionismo Carl Jung creía que la imagen de la perfección está presente desde el nacimiento, que hay un arquetipo de la perfección, como una forma platónica, en el inconsciente humano (colectivo), el cual actúa como un instinto, atrayéndonos hacia la perfección. Alfred Adler postuló que «una voluntad de superioridad» se desarrolla con el fin de compensar un sentido de inferioridad. Más tarde revisó esa noción y explicó la voluntad de superioridad como «el esfuerzo por la perfección» que podría ser patológico o sano, según el motivo que subyace. Si el motivo es la seguridad personal, el esfuerzo es neurótico o patológico.

En general las teorías psicoanalíticas ven el perfeccionismo como el resultado de un superego exigente. Teóricos como Sigmund Freud, Harry Stack Sullivan y Karen Horney sugieren que los hijos de familias en las que los padres son críticos e impredecibles, sienten una ansiedad y hostilidad grande.

Lo que esta claro es que es un factor de vulnerabilidad psicológica muy peligroso y lo peor durante años ha sido reforzado y visto como un factor positivo dentro de la sociedad.