Plasticidad cerebral

Trabajos científicos de Vázquez Rivera, Gómez Magariños y González-Blanch (2010), señalan que “los avances en las técnicas de neuroimagen pueden ayudar a la comprensión de cómo las diferentes psicoterapias cambian el cerebro humano”. Concluyen que “las terapias psicológicas, predominantemente la terapia cognitivo-conductual, modifican la actividad neuronal asociada a los distintos trastornos de ansiedad.

Existe una plasticidad en el cerebro, cuando tenemos ansiedad es por situaciones que vivimos pero sobre todo como las vivimos , si cambiamos estas actitudes o formas de afrontar nuestra vida que nos perjudican (dar demasiadas vueltas a la cabeza, anticipar que va a ocurrir, observar los síntomas, autoexigencias, perfeccionismo, impaciencia etc…) con una terapia eficaz , como es la cognitivo conductual, la única terapia comprobada cientificamente. En la que el psicologo cognitivo conductual hace un trabajo de colaboración con el paciente, no se limita a escuchar y a que el paciente se enrede en sus pensamientos se desahogue y luego salga fuera sin recursos y herramientas. El objetivo real es conocer y evaluar que actitudes perjudican al paciente y como enseñarle estrategias no solo para eliminar ansiedad sino para poder disfrutar de la vida.