Dolor

No se puede evitar el sufrimiento, a veces vas como corriendo y el sufrimiento es como un monstruo que te persigue, intentamos evitarlo evadiéndonos de él, pensando en otras cosas, buscando anestesias, inventando ilusiones, pero un día cuando vas a dar la vuelta a la esquina ese monstruo sale de golpe y te engulle.
No queda más remedio que aceptar a ese monstruo, darle la mano, sentirlo y saber que desaparecerá sino huimos de él, si aceptamos el dolor tenemos la oportunidad de que realmente desaparezca.