Actitud

Cuando escribí este cuento el año pasado , sentía una necesidad moral de dar un recurso psicológico por medio de la historia de Nina , después de 21 años viendo en terapia pacientes adultos no comprendía porque no se enseñaban estos recursos desde pequeñitos.
¿Sabíais que a partir de los cinco años los niños comienzan a interpretar el mundo , a interiorizar su autodialogo?
Nuestros pensamientos generan también nuestras emociones.
En Nina y el país de los lazos de celofán también critico el perfeccionismo y la necesidad de control , y cuando hablo de perfeccionismo me refiero a la presión que nos generamos, al miedo a equivocarnos.
En los momentos actuales se ve todo esto claramente.
Como muchas personas intentan eliminar las emociones negativas haciendo mil cosas pero sin saber gestionarlas, o como las rumiaciones y las anticipaciones negativas nos generan mucha más ansiedad que la que ya produce esta difícil situación.
Como muchas veces no nos permitirnos sentir las emociones negativas y el daño que esto nos hace.
Ojalá cuando termine esto se le dé importancia a todas estas cuestiones vitales.
La vida demuestra que muchas situaciones no las vamos a poder controlar pero si podemos controlar la actitud con las que las afrontemos .Ese es nuestro poder.