Juego perverso

W.Riso en «Manual para no morir de amor»

 

Una mujer había entrado en un juego perverso por culpa de su ego. Podría haber elegido a otros muchos, sin embargo,tuvo la mala suerte de encontrar un hombre «ni contigo, ni sin ti», que se resistió a caer rendido a sus pies: un día quería y al otro no sabía qué hacer. La mujer, acostumbrada a ganar siempre, se sintió afectada en su autoestima e hizo lo que nadie debería hacer en una situación como ésta: convirtió la conquista en un reto personal.Cuando la gente me dice que su relación se ha convertido en un «reto» o en un «desafío», sé que ésta no es buena.

-Los retos en el amor no son aconsejables; es como jugar con una granada de mano sin el seguro puesto.
Aristófanes, el gran comediante griego, afirmaba: «Si no te quieren como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?». Dicho de otra forma: si no saben que te quieren, ¿de qué te sirve ese amor?